La espada del samurái

La espada del samurái

Cuenta la leyenda, que en una antigua y olvidada región de Japón, existió una vez un niño cuyo mayor anhelo era ser un poderoso, habilidoso y temido guerrero como lo era su amado padre, a quien él admiraba ciegamente. Cuando ese niño creció y se convirtió en adolescente, su padre le regalo una espada de madera para que empezara a practicar sus movimientos sin lastimarse. Cuando el joven aprendió a dominar su espada a la perfección, el padre le dio una segunda espada, pero esta vez la espada estaba hecha de uno de los aceros más finos y filosos de la época. Sin duda era una espada muy poderosa. El joven usó esa espada con respeto y responsabilidad por muchos años.

Una tarde, cuando su papa ya era un anciano, se enteró de que unos guerreros querían venir a confrontarlo en una batalla. El joven samurái, por supuesto, no dejo que se acercaran a su padre y dio la cara para defenderlo. Momentos antes de la batalla, el padre le entregó una tercera espada, muy hermosa y liviana, que poseía un aura roja a su alrededor. Él le explico que esa espada tenía más de 1000 años y que había sido forjada con las llamas escupidas por un demonio con forma de dragón. Dice la tenebrosa leyenda que el joven la tomó e inmediatamente sintió su poder. Lucho hábilmente contra los guerreros y los derrotó. En poco tiempo se convirtió en el guerrero más legendario de Japón, hasta que un día la muerte tocó a su puerta, pues lo que no sabían ni él ni su padre, es que el poseedor de la espada tenía un compromiso de vida con el mismísimo demonio, quien a cambio de brindar tales poderes, exigía total fidelidad y sumisión, lo que se tradujo en que este demonio iba a poseer la vida del guerrero cuando lo deseara, sin dar oportunidad a defensa o arrepentimiento.

La historia dice que el samurái escondió la espada antes de morir ya que no debía caer en las manos equivocadas. La espada nunca fue encontrada, pero las hazañas heroicas del samurái, así como su leyenda siguen vivas en la memoria de su pueblo y de la gente que ayudó.

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