La nueva casa de Eréndira

La nueva casa de EréndiraLa gente que ha vivido en las grandes ciudades del país, sabrá que una de las cosas que más anhela este tipo de personas es adquirir una propiedad en provincia. No solamente para alejarse del bullicio y la contaminación, sino para poder apreciar a plenitud los paisajes naturales que nos ofrece este bellísimo territorio.

Sin embargo, no podemos dejar de mencionar el hecho de que la gente provinciana tiene sus propias leyendas cortas mexicanas que asustan a los forasteros.

Por ejemplo, se me viene a la mente el caso de Eréndira, una joven de 25 años que decidió irse a vivir al estado de Nayarit, ya que así podría estar en un clima más caluroso.

Buscó afanosamente una propiedad que se adaptará a sus características. Básicamente lo que quería era encontrar un inmueble de buen tamaño a un bajo precio. Sus esfuerzos finalmente rindieron frutos, cuando localizó una casona antigua que se encontraba al lado de lo que alguna vez fue una hacienda.

Los vecinos velozmente al notar que alguien nuevo se estaba cambiando ese domicilio, fueron a ver qué era lo que estaba pasando. Le dijeron a la muchacha que tuviera cuidado, pues en esa propiedad había un fantasma que no permitía que nadie permaneciera allí por más de una semana.

Eréndira no les creyó, y continuó con sus planes de mudanza. Pronto el camión que transportaba sus pertenencias llegó y la joven desembarcó y puso su casa a punto. La primera noche que pasó ahí, escuchó pasos en la escalera principal. Se levantó de la cama y fue a cerciorarse de que nadie hubiese entrado a robar.

Aunque al principio sintió un poco de miedo, poco a poco se fue acostumbrando a convivir con situaciones poco comunes, como que a media noche le encendieran las luces de su alcoba, o se escuchara la lavadora trabajando.

Los lugareños no se explicaban cómo era posible que Eréndira hubiera pasado ya más de seis meses en el lugar sin salir despavorida. Esto fue hasta que uno de ellos comparó los rasgos físicos de la chica, con los de la esposa del fantasma.

Extraordinariamente ambas mujeres eran idénticas. Inclusive hubo quien asegurara que eso fue un caso inequívoco de reencarnación.

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