El misterio de los Black Eyed Kids (BEKS)

El misterio de los Black Eyed Kids (BEKS)

Es sabido que muchos niños en el mundo nacen con diferentes anomalías, las mismas pueden deberse a diferentes cosas, pero recientemente algunos casos se han destacado de entre los demás, por tener una precedencia misteriosa, se trata del caso de los Black Eyed Kids, también llamados BEKS en el idioma Inglés. Estos, son niños que poseen ojos completamente negros y no nos referimos al iris o a la pupila, sino al globo ocular completo. Estos misteriosos niños, pueden ver con normalidad, pero su mirada se ve completamente escalofriante.

Los padres de estos niños, desconocen por competo porqué estos pequeños poseen sus ojos así, pero no son los únicos asombrados, sino que para los médicos, esa condición también es todo un misterio. En todos los casos, las personas que se encuentran con los niños de ojos completamente negros, aseguran sentir diferentes tipos de sensaciones, algunos sienten escalofríos, otros experimentan un vacío mientras que algunos aseguran que estar cerca de ellos causa una energía maligna muy fuerte.

Algunos de estos niños de ojos negros se desarrollan con normalidad, mientras que otros suelen tener personalidades retraídas y conductas extrañas. Los primeros casos de niños con ojos negros fueron reportados hace un par de décadas, pero con el pasar del tiempo este fenómeno se repite cada vez con más frecuencia. Algo que extraña mucho a los familiares de estos pequeños, es que ellos manifiestan que sienten la necesidad de juntarse con otros niños que tengan la misma condición que ellos, pero hasta el momento no se ha concretado ningún tipo de reunión documentada. El porqué de los ojos de estos niños, el porqué de querer juntarse con sus pares y el motivo por el cual la gente que está cerca de ellos tiene extrañas experiencias, es todo un misterio que hasta el día de hoy sigue sin resolverse.

La leyenda de La Sayona

La leyenda de La SayonaEn Venezuela y en Colombia, dos países famosos por sus historias de terror y relatos de miedo, existe un personaje bastante conocido –Y temido aún por los más supersticiosos- que es el de La Sayona.

Para empezar, te contaré quién es La Sayona. Se dice que se llamaba Casilda.

Ella era una mujer que tenía su familia bien constituida, su esposo y su hogar. Pero celaba constantemente al hombre, esto producto de la naturaleza infiel del caballero al cual era muy común ver por ahí con mujeres ajenas a su matrimonio. Ella un día, según el cuento de terror, asesinó a su marido debido a un muy fuerte ataque de celos y también a la Madre de éste.

Luego fue increpada, juzgada e incluso se le fue mencionada la siguiente frase “Sayona serás para siempre, y que en nombre de Dios así sea”.

Después de su fallecimiento, se dice que deambula por las carreteras de la región de los Llanos asustando e incluso asesinando a los hombres infieles.

Esta historia terrorífica se ha usado comúnmente entre las personas más abiertas mentalmente a las leyendas de terror y cuentos de miedo, con el objetivo de asustar a los jóvenes y advertirles sobre las infidelidades, incluso, ente la leyenda se dice que la Sayona puede convertirse en el animal que ella desee para lograr su cometido, o que puede aparecer en una carretera vestida de blanco, con un hermoso rostro y cabello que llamen la atención del mujeriego hombre y así, atacar a éste sin piedad alguna.

La protagonista de esta historia de terror es claramente una defensora de los matrimonios, de la moral y de la fidelidad, sin embargo sus oscuros métodos son de los más aterradores que existen, no obstante es cierto que los más creyentes se lo pensarán dos veces antes de ser infieles y andar por ahí en una carretera oscura y abandonada.

El misterio del Muki

El misterio del Muki

Según cuentan viejas leyendas, en las minas más profundas del Perú habita este ser que los viejos mineros llaman Muki. El mismo ha cambiado su aspecto según los relatos, a través de la historia, algunos lo describían como un pequeño ser vestido con harapos y una vela en la mano derecha mientras otros recuerdan haberlo visto en forma de un pequeño niño con cuernos y una especie de candelabro a queroseno en su mano derecha.

Para algunos; benévolo, para otros, castigador el Muki desarrollaba su interacción con los mineros peruanos durante la madrugada, donde con su faro en alto alumbraba el fondo de las minas e incitaba a los trabajadores a no detenerse a pesar de su cansancio.

Muchos atribuyen al Muki el derrumbe espontáneo de algunas de las minas más grandes de Perú ya que según dicen es su forma de expresar el enojo cuando los mineros no cumplen con sus peticiones y antojos. Algunos afirman que el Muki es capaz de otorgar grandes retribuciones a aquellos que cumplan con sus caprichos y peticiones, dichas recompensas iban desde una salud inquebrantable hasta piedras preciosas del tamaño de una pelota de golf.

Aunque Perú es una tierra llena de leyendas y supersticiones la historia del Muki perdura a través del tiempo como una de las historias con mas versiones de parte de la gente de los pueblos cercanos a las minas, algunos afirman que los mineros recompensados por el Muki con el correr del tiempo sufrieron extraños y fatales accidentes como si de una maldición se tratara. Se dice que este engañoso ser aún vaga por las antiguas minas abandonadas en busca de alguien que caiga en sus tentadoras pero mortales trampas.

Riquezas o salud momentánea a cambio de alguna petición azarosa y encaprichada, el resultado un fatídico e inesperado final para los beneficiarios de dichas recompensas. ¿Acaso vale la pena? Lo cierto es que este misterio ha rondado por el Perú desde tiempos inmemorables y sigue estando vigente incluso al día de hoy.

La espada del samurái

La espada del samurái

Cuenta la leyenda, que en una antigua y olvidada región de Japón, existió una vez un niño cuyo mayor anhelo era ser un poderoso, habilidoso y temido guerrero como lo era su amado padre, a quien él admiraba ciegamente. Cuando ese niño creció y se convirtió en adolescente, su padre le regalo una espada de madera para que empezara a practicar sus movimientos sin lastimarse. Cuando el joven aprendió a dominar su espada a la perfección, el padre le dio una segunda espada, pero esta vez la espada estaba hecha de uno de los aceros más finos y filosos de la época. Sin duda era una espada muy poderosa. El joven usó esa espada con respeto y responsabilidad por muchos años.

Una tarde, cuando su papa ya era un anciano, se enteró de que unos guerreros querían venir a confrontarlo en una batalla. El joven samurái, por supuesto, no dejo que se acercaran a su padre y dio la cara para defenderlo. Momentos antes de la batalla, el padre le entregó una tercera espada, muy hermosa y liviana, que poseía un aura roja a su alrededor. Él le explico que esa espada tenía más de 1000 años y que había sido forjada con las llamas escupidas por un demonio con forma de dragón. Dice la tenebrosa leyenda que el joven la tomó e inmediatamente sintió su poder. Lucho hábilmente contra los guerreros y los derrotó. En poco tiempo se convirtió en el guerrero más legendario de Japón, hasta que un día la muerte tocó a su puerta, pues lo que no sabían ni él ni su padre, es que el poseedor de la espada tenía un compromiso de vida con el mismísimo demonio, quien a cambio de brindar tales poderes, exigía total fidelidad y sumisión, lo que se tradujo en que este demonio iba a poseer la vida del guerrero cuando lo deseara, sin dar oportunidad a defensa o arrepentimiento.

La historia dice que el samurái escondió la espada antes de morir ya que no debía caer en las manos equivocadas. La espada nunca fue encontrada, pero las hazañas heroicas del samurái, así como su leyenda siguen vivas en la memoria de su pueblo y de la gente que ayudó.

El misterio de la habitación 510 del hotel Corona

El misterio de la habitación 510 del hotel CoronaCualquier persona puede alojarse en el hotel que le parezca y por más que haya ciertas normas de seguridad, la verdad es que se desconoce que es lo que hace cada persona en su habitación, por ende no tenemos mucha idea de que es lo que ocurre en hoteles como el Corona, de Zaragoza, pero algo de lo que todos están de acuerdo, es que en ese lugar, hay una extraña maldición o algo por el estilo que hace que en la habitación 510, ocurran cosas realmente sobrenaturales.

Cada vez son más los casos que se documentan de personas que se han alojado en este sitio, algunos sabiendo sobre su maldición y otros no, pero todos han sido víctimas del terror, producto de los hechos misteriosos que allí se dan. En principio, la habitación ya es conocida por “estar maldita” hay documentales y notas sobre este lugar, donde ocurren todo tipo de cosas. Entre los principales sucesos, se pueden destacar el movimiento de objetos ‘por sí solos’, el apagado y prendido de luces de forma misteriosa y el movimiento de puertas sin que nadie esté cerca de ellas.

Por año, son muchas las personas que se alojan allí puesto que el hotel Corona de Zaragoza sigue estando en funcionamiento al día de hoy, pero todos sus huéspedes se quejan de los mismos problemas. La mayoría de los que no va al hotel a propósito, a tener experiencias sobrenaturales, se retira del hotel antes de tiempo aterrados, dejando comentarios muy malos sobre el lugar, alegando que deberían cerrar el mismo o bien que deberían traer a un Padre, Cura o espiritista para que realice una limpieza del lugar.

El hecho más importante que ocurrió en este lugar, le sucedió a una mujer quien se alojó sola en la habitación 510 del hotel Corona de Zaragoza, la cual experimentó voces que le hablaban por la noche, así mismo, en algunos momentos, estando en la habitación, sintió que se sofocaba, puesto que aseguraba que en la habitación faltaba el aire. Por la noche, al acostarse sintió que alguien se sentaba a los pies de su cama. Creyendo que podría ser un gato o algo así ella levantó fuertemente su manta en la oscuridad, pero nada sucedió puesto que lo que estaba en la cama era tan pesado que no le permitió levantar la manta. Asustada, la mujer encendió la luz pero allí no había nada, solo se veía la cama hundida sin nada encima y el paso siguió allí hasta que fue a llamar por ayuda, pero al llegar la misma a la habitación, ya no había nada.

Se conoce que en ese lugar hubo un suicidio y al menos dos asesinatos, se cree que las almas que no descansan en paz aún están dentro de la habitación tratando de hacerse presentes para tal vez contar su historia o simplemente para no sentirse tan solas.

El puente del clérigo

El puente del clérigo

En México, específicamente en la región de Santiago Tlatelolco existe una leyenda corta, sobre un religioso llamado Juan de Nava y un portugués llamado Duarte de Zarraza.

El relato de miedo cuenta que por allá en el siglo XVII (17) había una muy linda joven que se llamaba Margarita Jáuregui, ella estaba al cuidado dedicado de su tío, un hombre de buenas costumbres, honorable, que se dedicaba al estudio y la propagación de la religión católica. El nombre del tío era don Juan de Nava.

Un día un hombre que venía de Portugal, un lejano país colonizador, llamado don Duarte de Zarraza, se enamoró de la joven Margarita. Pero el tío de ella prohibió rotundamente la relación, debido a que el portugués era conocido por ser un mujeriego y se sabía que era bastante machista.

Luego de muchas peleas, una tarde el religioso don Juan de Nava estaba caminando por un puente, donde yacía escondido el mujeriego portugués, que cegado por la ira le clavó un puñal en el cráneo y tiró el cadáver al río.

Sin poder tomar por esposa a la joven Margarita –enlutada por el fallecimiento de quien era como su Padre- se escapó un año a Veracruz. La leyenda de terror cuenta que para ingresar al poblado donde vivía Margarita era necesario pasar por el desdichado puente.

Duarte de Zarraza volvió un año después a buscar a su amada, pero nunca llegó a la ciudad. Un par de días después encontraron su cadáver, justo en el puente donde había asesinado al clérigo. Su cuerpo estaba lleno de puñaladas y su rostro desfigurado totalmente. Lo más aterrador de este cuento corto de miedo, es que sobre yacía un cuerpo con notable estado de descomposición vestido con la ropa de don Juan de Nava y con un puñal clavado en el cráneo. Era obvio, el cura había vuelto de su tumba para cobrar venganza y vaya que la tuvo.

Un horrible relato corto de terror que nos enseña el poder y la maldad que yace en algunas personas, que son capaces de asesinar a otros por solo un capricho. Y también nos enseña la eficacia de la venganza.

Cuento de Caperucita Roja

Caperucita Roja

Cuento de Caperucita Roja

Personajes principales del cuento.

  • La abuela
  • Caperucita Roja
  • Mamá de caperucita
  • Lobo Feroz
  • Guardabosques

La historia comienza un día en el bosque, con Caperucita y su madre.

Érase una vez una pequeña niña tan linda y adorable que todo el mundo le tomaba aprecio al conocerla, era especialmente amada por su madre y por su abuela quienes la llenaban de regalos y no había regalo que no le hubiesen dado ya, a pesar de ello caperucita no era una niña berrinchuda ni mal agradecida, por el contrario era dulce y obediente pero curiosa como toda criatura.

Entre tanto regalo en una ocasión la abuela le obsequió una pequeña caperuza roja, esta prenda era una capucha con gorro en color rojo, era tan bonita que la niña la adoró al primer momento, y no dejaba de usarla una y otra vez y siempre que podía, iba con ella a la escuela, al bosque, a hacer mandados, en todos lados la pequeña niña la llevaba puesta y tanto la identificaban con ella que ya todo el mundo le llamaba “Caperucita Roja”

Caperucita roja siempre feliz andaba por el hermoso bosque cantando y tarareando canciones – Soy caperucita roja, una niña muy feliz….

 


Caperucita vivía con su madre a las orillas de un bosque, al otro lado del bosque se encontraba la casa de la abuela de la niña, había que cruzar todo el bosque para alcanzar el hogar de la anciana, pero a Caperucita le gustaba el trayecto, adoraba caminar por el bosque y cantar sus canciones, además adoraba visitar a la abuela, un buen día la abuela enfermó y la madre pidió con amor a Caperucita Roja ir a visitar a su abuela y llevarle un especial mandado.

Madre – Mira, Caperucita, aquí está esta canasta, lleva panquecitos, queso, un trozo de tarta y una botella de vino para la abuela que está un poco enferma, lleva esta canasta a la abuela esto seguro la reanimará, anda hija mía ve rápido con tu abuela, anda con cuidado y no te apartes del camino no vaya a ser que tropieces y la botella se rompa dejando a tu abuela sin nada.

Caperucita – No te preocupes, haré todo bien.

Madre – Camina tranquila y ve con cuidado, no olvides decirle “Buenos días, abuelita” y no andes curioseando por el bosque, y mucho menos te detengas a hablar con extraños.

Caperucita – Si madre, prometo andar con cuidado por el camino.

Y se fue Caperucita después de dar un beso a su madre.

Caperucita acostumbraba caminar y brincar y cantar por el bosque de camino a casa de su abuelita, y esta no sería la excepción.

Caperucita roja en el bosque

Así iba caperucita cantando esta canción:

“Soy Caperucita roja, que a abuelita voy a ver,

Y le llevo tortillas, mantequilla, pan y miel,

Como ella aún no sabe, que yo a visitarla iré

Una gran sorpresa y alegría le daré.

Soy caperucita roja, que a abuelita voy a ver,

Y le llevo tortitas, mantequilla, pan y miel.

Y también un lindo ramo, que yo le regalaré,

Es una gran sorpresa, que la abuela va a tener.

 

Y así iba la niña cantando por el bosque cuando de pronto apareció el lobo feroz, presentándose amablemente, con una suave voz y preguntando a Caperucita:

Lobo feroz. ¡Buenos días, Caperucita!

Caperucita roja – ¡Buenos días, lobo!

Lobo feroz -¿A dónde vas, Caperucita?

Caperucita sabía que no debía andar curioseando y que debía ir directo a casa de la abuela, pero su madre nunca le enseñó lo peligroso que era el lobo feroz, así que ella no era capaz de medir el peligro en el que se encontraba.

Caperucita Roja – A casa de la abuela.

Lobo feroz – Y ¿Qué llevas en esa canasta, Caperucita?

Caperucita- pan, torta, queso y vino. Mi madre y yo los horneamos ayer, mi abuela está enferma y estoy segura que esto la hará sentir mejor.

Lobo feroz – Dime, Caperucita ¿En dónde vive tu abuela?

Caperucita – vive más o menos medio kilómetro más adentro, su casa se encuentra bajo tres grandes robles a lado de unos avellanos pero, seguramente ya le habrás visto.

El Lobo feroz pensó que seguramente Caperucita sería un buen aperitivo, tan pequeña y dulce, su carne debía tener un delicioso sabor. “Pero debo ser cauteloso” – pensó – “Debo llegar allá antes que ella, debes actuar con astucia lobo, si deseas devorar a las dos” Y acompañó a caperucita por un tramo del camino.

Mientras caminaban el lobo se aseguró de ganar la confianza de la niña y darle como consejo cortar flores del bosque, pensando que así ganaría algo de tiempo.

Lobo feroz – Mira Caperucita, el paisaje es hermoso a tu alrededor ¿No lo crees así? Hay miles de flores que sin duda encantarán a tu abuelita, corta unas pequeña y llévaselas para que se sienta mejor, deja aquí tu cesta y anda a cortar unas cuantas, serán un bello presente para tu abuela.

Y caperucita pensó que sería buena idea cortar algunas flores y llevarlas a la abuela, además era demasiado temprano seguro la abuela no notaría que se retrasó unos minutos y un detalle así a ella le encantaría, alzo la mirada y al ver tan hermosa la mañana, los rayos del sol iluminado los campos de flores no resistió y arrancó algunas de ellas formando un hermoso ramo de mil colores.

En estos momentos es que el lobo feroz aprovecho y salió a escondidas y rápido hacia casa de la abuela a dónde llegó rápidamente.

¡¡Knock! ¡Knock!!

Abuela -¿Quién es?

Lobo feroz -Soy yo, abuela, Caperucita Roja, te traigo pan y vino, ábreme – Gritó el lobo feroz imitando lo mejor que pudo la voz de la niña.

Abuela – Pequeña mía no tienes más que girar la perilla y entrar, me encuentro muy débil, pasa por favor.

Dulces palabras a los oídos del lobo feroz, abrió la puerta y despacio entró en ella. Se acercó despacio a la recamara de la abuela y se postró frente a ella, la vio tan decaída que no fue problema alguno devorarla en un sólo bocado. De inmediato se puso su bata de dormir y su gorrito y se recostó en su cama cubierto por las cobijas para esperar a Caperucita.

Entre tanto Caperucita seguía brincoteando entre una y otra flor, veía una más hermosa que la otra así que poco a poco se adentró en el bosque encontrando a su paso flores más y más hermosas.

Cuando se dio cuenta de que eran demasiadas y apenas podía con ellas cogió la cesta de comida y se echó a andar hacía casa de la abuela, al llegar le sorprendió encontrar la puerta abierta y como un extraño presentimiento la invadió al instante pensó “¡Oh, Dios! Qué extraño, me he sentido siempre tan cómoda y feliz con la abuela y el día de hoy siento una gran pena”, sin embargo no hizo caso a tal presentimiento y siguió su camino.

Caperucita – ¡Buenos días, abuela!

Pero no se escuchó respuesta alguna, así que decidió entrar y acercarse a la recámara de la abuela, en donde la vio tumbada en la cama. Se acercó y al estar frente a ella notó que la abuela tenía un aspecto sumamente extraño.

Caperucita roja y el lobo feroz

Caperucita – ¡Oh abuela, qué aspecto tan extraño el tuyo, qué ojos tan grandes tienes!

Lobo feroz – Son para verte mejor, hija mía.

Caperucita – ¡Oh abuela, abuela, pero qué orejas tan grandes tienes!

Lobo feroz – Son para escucharte mejor, hijita mía.

Caperucita – ¡Oh abuelita, qué enormes manos tienes!

Lobo feroz – Son para cogerte mejor, hijita.

Caperucita – ¡Abuela, pero qué enormes y horrendos dientes tienes!

Lobo feroz – ¡Son para comerte mejor!

Y de un salto sale de la cama y antes de terminar la oración se come a caperucita de un sólo bocado.

Muy conforme y completamente saciado el lobo después de semejante festín, decidió tumbarse a dormir un rato, al caer profundamente dormido pasó el guardabosques y escuchó semejantes ronquidos, “pero que ronquidos tan fuertes tiene la abuela, pasaré a verla, no sea que tenga algún problema” pensó.

Y al llegar a la puerta se encontró con una puerta abierta de par en par, entró y se dirigió a la recamara y cuál fue la sorpresa al ver al lobo tumbado en la cama durmiendo plácidamente.

Guardabosque – ¡Aquí estás viejo pecador! Hace tiempo que te busco con esmero.

Y de un sólo movimiento sacó su escopeta. Pero antes de hacer cualquier movimiento pensó “La abuela y caperucita pudieron haber sido devoradas por este panzón, echaré un vistazo”.

Y con ayuda de unas tijeras comenzó a abrir la panza del lobo, mirando de fondo brillar la capa roja de la niña, siguió cortando y cuando hubo suficiente espacio salió la niña de golpe y dijo:

Caperucita – ¡Ah pero qué susto he pasado! Estaba tan oscuro dentro de la panza del lobo.

Tras de ella salió la abuela, casi sin respiración, de inmediato el guardabosques y Caperucita le ayudaron a salir y llenaron la panza del lobo con piedras haciéndole una jugarreta y dejándolo solo unos momentos.

Al despertar el lobo sintió mucha sed y la panza llena, así que fue al río a beber un poco de agua.

Con dificultades llegó hacía el río, era tanto el peso que cargaba su estómago que cuando llegó al río e intento beber su peso le ganó y lo tumbó al río haciéndolo llegar al fondo sin poder jamás volver a salir.

Así Caperucita, la abuela y el guardabosque quedaron muy complacidos, y Caperucita pensó “Nunca más saldré del camino que mi madre me pide ni volveré a hablar con extraños”.

Moraleja:

Nunca hables ni des información importante a extraños y jamás desobedezcas a tus padres.